Un nuevo relevamiento del Índice Barrial de Precios (IBP), elaborado por el ISEPCi Corrientes, reveló que el costo de vida en la provincia continúa su tendencia alcista, con incrementos que en varios rubros clave superaron los dos dígitos. El informe, realizado en más de 300 comercios de cercanía en localidades como Corrientes Capital, Goya, Curuzú Cuatiá, Empedrado y Santa Rosa, advierte sobre el progresivo deterioro del poder adquisitivo de las familias correntinas.
Según el estudio, durante el mes de febrero una familia tipo integrada por dos adultos y dos niños necesitó ingresos por $1.131.293,11 para cubrir la Canasta Básica Total (CBT) y no caer bajo la línea de pobreza. En tanto, para acceder a la Canasta Básica Alimentaria (CBA) y superar el umbral de indigencia, el mismo grupo familiar requirió un mínimo de $502.796,94.
Rubros y productos con mayores aumentos
A pesar de una leve desaceleración en el promedio general, sectores específicos mostraron subas alarmantes durante el segundo mes del año:
- Carnicería (Suba del 10,84%): Fue el rubro con mayor incremento mensual. Los cortes que más aumentaron fueron la carnaza (23,81%), la nalga (16,67%) y el pollo (14,74%).
- Verdulería: Si bien el rubro mostró una leve baja promedio, productos específicos registraron alzas significativas, lideradas por la manzana (11,67%) y la lechuga (10,00%).
- Almacén: El sector presentó una disminución promedio del 1,27%, aunque se detectaron subas marcadas en el vino (16,28%), el azúcar (13,64%) y la sal fina (11,11%).
Análisis de la variación anual y acumulada
En la comparación interanual (febrero 2025 – febrero 2026), la Canasta Básica Total registró una variación del 25%, lo que representa un costo adicional de $226.254 para los hogares. Por su parte, la Canasta Alimentaria mostró un incremento del 26,67% en los últimos 12 meses. En lo que va del año 2026, la variación acumulada en ambas canastas se sitúa en el 6,92%.
Impacto social y económico
La directora del ISEPCi Corrientes, Silvana Lagraña, señaló que el alto costo de las canastas en relación con los ingresos reales está forzando cambios negativos en los hábitos de consumo. «Las familias sustituyen bienes, disminuyen el consumo y se encuentran cada vez más endeudadas mediante créditos y préstamos para llegar a fin de mes», explicó.
Asimismo, el informe vincula esta situación con las problemáticas estructurales del mercado laboral nacional, donde el desempleo alcanzó el 7,5% y la informalidad laboral se sitúa en el 43%, según los últimos datos oficiales del INDEC. Expertos del instituto advierten que la caída sistemática del consumo interno dificulta una recuperación económica próxima, contradiciendo las proyecciones oficiales de mejora.




