Con cantos, oraciones y una profunda emoción, este sábado 6 de septiembre arribó a la Basílica de Nuestra Señora de Itatí la 91ª Peregrinación de la Comunidad de la Virgen del Rosario, una verdadera fiesta de fe que reunió a miles de peregrinos que caminaron kilómetros para encontrarse con “la Madre del pueblo”.
La llegada estuvo marcada por un clima de celebración religiosa. Los fieles, muchos de ellos con imágenes, banderas y estandartes, fueron recibidos por la Virgen de Itatí “con los brazos abiertos”, en un abrazo espiritual que cada año convoca a familias, comunidades parroquiales y devotos de distintos rincones del país.
El trayecto estuvo acompañado por rezos, cantos marianos y gestos de solidaridad entre peregrinos, en una manifestación de fe popular que ya forma parte del corazón religioso de Corrientes y de toda la Argentina.
Un encuentro en paz y con espíritu comunitario
El operativo de seguridad y organización permitió que la peregrinación se desarrollara con total tranquilidad. Fuerzas provinciales, nacionales e instituciones civiles y religiosas trabajaron en conjunto para garantizar que los peregrinos pudieran transitar con orden y cuidado por la Ruta Nacional 12 y las localidades cercanas.
Participaron activamente Policía de Corrientes, Gendarmería, Bomberos Voluntarios, Cruz Roja, Defensa Civil, Vialidad Provincial, Salud Pública y diversas municipalidades, además de grupos parroquiales que colaboraron ofreciendo agua, alimentos y espacios de descanso.
Itatí, el hogar de la fe
La llegada a la Basílica fue el momento más esperado: miles de fieles se congregaron en la explanada, entonando cánticos y oraciones de agradecimiento. Entre lágrimas y sonrisas, cada peregrino renovó su fe y depositó a los pies de María sus intenciones, pedidos y agradecimientos.
La Peregrinación de la Virgen del Rosario a Itatí se consolida, así, como una de las expresiones religiosas más multitudinarias y sentidas del país, donde la devoción mariana se transforma en un verdadero canto de esperanza y unidad.




